Ruiz Gómez, 15
Avilés, Asturias, España
984 089 124
Embriagador sabor marroquí
Un acierto más a las propuestas gastronómicas en Avilés! Sabores acordes que entonan y contribuyen al exotismo y al carácter tan acogedor de Alkasbah, un exponente de la cocina marroquí con influencias árabes en Asturias.
Y un poco de historia, la cocina marroquí es reconocida por su tradición, riqueza y diversidad en sus platos; esto se debe a la interacción que ha llegado a tener con otras culturas externas; hoy en día puede considerarse una mezcla de gastronomías procedentes de los bereberes, moriscos, Oriente Medio, mediterráneo y africano.
Está ubicado en pleno centro, al lado del ayuntamiento, muy cerca del Niemeyer y con un parking al lado. Tras la afortunada recomendación de mi amiga Elisa, decidimos transportarnos a un mundo de sensaciones nuevas, el local es pequeño y acogedor con alfombras sobrepuestas en las paredes y artilugios típicos de la zona como los tajines, bajo una luz tenue y relajante.
La carta a base de entrantes típicos: hummos; crema de garbanzos, falafel, babaganush; berenjenas aderezadas, Kefta; Albóndigas al estilo árabe en salsa de tomate con arroz y por supuesto cuscusen varias modalidades. Hace mención a platos vegetarianos, con diversas ensaladas, cuscus vegetal, arroces y por supuesto las carnes: Shuia: Daditos de ternera al estilo marroquí, tajín de cordero, Shish-Tauk: Brochetas de pollo a la parrilla y para los que no se atrevan solomillos en varias versiones y pescados al estilo marroquí, además de platos infantiles.
Nos decidimos por platos más bien ligeros, ya que las raciones son bastante abundantes; Bruiates de marisco, especie de empanadillas fritas rellenas de marisco y Tabbule; cuscus con tomate, cebolla, pepino, perejil y menta, lo cual me sorprendió, ya que lo había probado al estilo libanés y es completamente distinto; bien elaborado y especiado.
La pega, no hay vino por copa, así que maridamos con cerveza, la verdad que echamos de menos el “arak”, anís diluido en agua y hielo típico del Líbano que maridaría estupendamente con estos platos.
Y por supuesto nos deleitamos del té moruno, a base de hierbabuena, té verde y azúcar.
El servicio mejorable, podrían dar al comensal una visión más amplia de sus platos y adentrarnos más en sus raíces, y quizás una sonrisa más para endulzar el té.
Una buena experiencia y una excelente compañía!
www.alkasbah.es




